Jordi Varela

Documentary Storyteller

25 Ene
2021
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No quería pasar por alto esta nueva oportunidad que se me ha ofrecido en la última presentación del documental SOLO. Escalada a la vida donde pude mostrar el aprendidaje de mi autoindagación personal, exposición y desarrollo de la idea, concepto, fruto de mi experiencia de los últimos meses y así compartir con vosotros una nueva forma de ver la vida, una nueva forma de entendernos a nosotros mismos, en definitiva, una forma -la única que existe- de poder caminar por la vida desde el momento presente.

El tema principal que se muestra en el documental es el miedo. Se utiliza, de una manera extrema, el mundo de la escalada como metáfora y comparativa en cada una de nuestras formas de vida. Por eso que, entendiendo el miedo como base de todo estado de infelicidad y angustia, tal como expliqué en el post Vivir con miedo no es vivir, nos introduciremos de una manera más práctica en una manera de entender como funciona nuestro sistema de pensamientos para comprender por qué vivimos cómo vivimos o, mejor dicho para entender cómo no vivimos.

La cuestión es que tenemos miedo. Porque detrás de cada angustia, duda, conflicto que se nos presenta en la vida está el miedo. Tenemos miedo a no ser entendidos, a no ser valorados, a no tener éxito, a no tener dinero, a estar solos, a estar acompañados, a perder lo que tenemos, etc… Pero el problema no es que tengamos miedo sino que no nos gusta tenerlo. No queremos tener miedo y huímos de él. Este es el principal componente que utiliza nuestra mente para atraparnos.

El problema no es que tengamos miedo sino que no nos gusta tenerlo. No queremos tener miedo y huímos de él.

Nuestro cerebro es un órgano que, al igual que nuestro corazón que bombea unos 60-70 latidos por minuto, propone pensamientos alrededor de 6.000 al día. Además de que la cifra te pueda impresionar, lo que más asombra es como logran llegar a ella. Gracias a algo conocido como gusanos del pensamiento, los científicos pudieron determinar cuando un pensamiento comienza y luego termina, para que inicie uno nuevo. Se le llama gusanos del pensamiento a los “puntos adyacentes en una representación simplificada de patrones de actividad en el cerebro”, dijo Dr. Jordan Poppenk, presidente de Investigación de Canadá en Neurociencia Cognitiva, reseñó el portal Daily Mail. Pero según nos cuenta el neurocientífico David del Rosario en su reciente libro escrito junto a Sergi TorresBiología del presente” determinó, por sus investigaciones, que todos estos pensamientos eran solo propuestas ante una situación de vida.

El aroma del tiempo. Sensaciones. Bali. Indonesia

Desde esta perspectiva, la realidad que nosotros vemos solo es una propuesta de realidad ante una situación real o no de vida, que damos como hecho por la mera cirscunstancia de creérnosla así. Esa es la manera de funcionar de nuestra mente, emitiendo pensamientos en base a una memoria del pasado que proyectamos hacia el futuro. Ante una situación de vida, nuestro cerebro construye un pensamiento que nos causa una emoción. Esa emoción no nos gusta vivirla y escapamos de ella. Pero no nos damos cuenta que de lo que estamos escapando es del momento presente que ha generado esa emoción. El no querer sentirla hace que esa propuesta de pensamiento que hay detrás de la emoción se de como un hecho. Así nos creemos lo que pensamos. Sentir esa emoción hace que nos demos cuenta, que tomemos consciencia, de que detrás de esa emoción se esconde una propuesta de pensamiento que puedo rechazar o no para que mi cerebro la detecte como útil o no. De esta forma, te sientes responsable de la acción a tomar sin sentido de culpa. Encuentras la auténtica libertad de tu vida. La capacidad de elegir tus movimientos en cada situación de vida. Cuando no sentimos la emoción le estoy otorgando una atención sostenida y el cerebro entiende eso como un pensamiento útil que podrá proponer otra vez.

No sabemos cómo funcionamos, somos muy desconocidos. Necesitamos experimentarnos a nosotros mismos sintiéndonos. Vivir la vida sin conocernos genera miedo y no es un asunto que se pueda resolver desde el intelecto, desde nuestra mente, sino experimentando la realidad desde el momente presente sintiéndonos. Por tanto vivimos como si tuviesemos un león delante nuestro todo el tiempo. Nuestro sistema de pensamiento entiende esas emociones como una amenaza y trata de defenderse escapándose de la situación. Hay cambios en el sistema endocrino produciendo corticoides y adrenalina aptos para responder a esa amenaza. Nuestros músculos se tensan y se preparan para correr. El foco energético está destinado a estos sistemas disminuyendo los otros. Así la energía de nuestro sistema reproductor, de crecimiento, inmunológico, se ve disminuida. Entramos en un modo supervivencia, la antesala de la enfermedad dado que todo nuestro sistema nervioso se encuentra bajo esa alerta constante durante todo el tiempo. Está cansado, estresado. Y todo por no querer sentir la vida tal y como se nos presenta.

El no querer sentir la emoción hace que esa propuesta de pensamiento que hay detrás de ella se de como un hecho. Así nos creemos lo que pensamos. Así creamos la ilusoria realidad que vivimos.

¿Por qué no queremos sentir el miedo? ¿Por qué no nos gusta y lo evitamos? Detrás de todas estas cuestiones está el miedo a reconocernos. En este reconocimiento está lo desconocido y eso no gusta al ego, pero hay una toma de consciencia de quién maneja tu vida. ¿Quién toma la decisión de no querer sentir el miedo? ¿Tú o el miedo? Si el miedo es fruto de nuestros pensamientos, de nuestras propuestras de realidad, son sólo una hipótesis, por tanto es irreal. Ante un peligro real, ante un león, nuestro mecanismo de defensa se activa de forma coherente ante esa situación de vida. ¿Pero qué pasa con la mayoría de situaciones que no son coherentes en el momento y que nosotros las hacemos reales dándolas como hechos de forma inconsciente?

Solo con un acto de honestidad, observando la emoción en tu interior te abres a descubrir algo desconocido, un darte cuenta de que antes de decidir una acción vivamos la sensación que nos produce esa emoción. La utilidad de es pensamiento tiene que ser sentida y no pensada. Solo con el mero hecho de descubrirla te hace ver la realidad desde el prisma de la coherencia en el único momento que existe, el presente. Y como hemos sido nosotros quien hemos tomado la decisión coherente ante el momento presencial, nos sentimos libres, en paz. Con el tiempo el cerebro interpreta la no utilidad de ciertos pensamientos y deja de proponerlos. Sientes liberación. Ser consciente de lo que sientes te genera confianza y vives en coherencia conectado a la consciencia universal. Vives acorde y en sincronía con tu biología. Surge la creatividad.

Contemplaciones. Batukaru. Bali (Indonesia)

Y no nos damos cuenta de que huímos todo el rato. La huída se disfraza de diferentes formas. Una de las más comunes es el autoengaño. Gestionamos nuestras emociones en vez de sentirlas. Está muy de moda creer que si gestionamos nuestras emociones tendremos un equilibrio emocional satisfactorio. Pero esto es inestable a largo plazo, porque, en palabras de Sergi Torres: “Tarde o temprano vas a tener que cruzar tu propio cementerio emocional. Aquella explanada donde enterraste todas aquellas emociones que no quisiste sentir“. El pensamiento positivista está incluído en este tipo de huída. Antepones al momento presente, el único que existe, un tipo de pensamiento substituto de aquel que te ha generado la emoción. Quizás a corto plazo podrás salir de ese dolor pero no has resuelto tu conflicto interno. Otra forma de huir es con el entretenimiento, desviando la atención del momento que se nos presta, tal y como menciono en el post La economía de la atención. El sistema neoliberal económico es consciente de este vacío existencial del ser humano, que no queremos reconocer por miedo a sentir miedo y llena de productos consumibles que evitan el momento presente captando su atención.

Tarde o temprano vas a tener que cruzar tu propio cementerio emocional. Aquella explanada donde enterraste todas aquellas emociones que no quisiste sentir

Sergi Torres

Estamos diseñados, con un proceso de millones de años de evolución, para sentir. El pensamiento es una forma de ahorro energético para concretar acciones de momentos definidos en la vida. El uso, fuera del presente, que hacemos de ellos nos tiene atrapados en una forma de vivir pensando en vez de vivir sintiendo aquello que acontece y se nos presenta en cada momento. Es una invitación a abrirnos la mente y el corazón a infinitas posibilidades. Es una propuesta para vivir de otra manera, una que lo incluye todo y no necesita excluir nada porque dirige la atención de quién así lo decide hacia el instante presente, el único que existe. Y esta propuesta, este viaje a través de nuestra ignorancia surge en cada instante de vida, en un templo budista del Himalaya, en un retiro de meditación o en tu casa mientras fries las patatas, recoges la ropa o atiendes a tu hijo que se acaba de caer. Todos son válidos para un constante darse cuenta de que lo que propone nuestra mente son interpretaciones de lo sucedido. Los enfados con tu pareja o con tu hijo son tus propias proyecciones que te están diciendo que tienes la oportunidad de transcenderlas, sintiéndolas.


  • Sergi Torres y David del Rosario: La biología del presente. Ed Planeta (2020).
  • Fayerwayer.com: «Ciencia: un estudio registró la cantidad de pensamientos que tiene un ser humano por día”». Recuperado de: link
  • Sergi Torres: web
  • David del Rosario: web
  • Jordi Varela: Solo. Escalada a la vida: Full documentary


Recent Comments

  1. 25 enero 2021

    leccourse

    what a thought, I like it

    • 26 enero 2021

      Jordi Varela

      Thank you, I invite you to feel it ...

      • 26 enero 2021

        Quim

        Gràcies Jordi per animar-nos a viure sense pors. Deslligar-nos dels nostres prejudicis i començar a sentir, enlloc de bloquejar la nostra innata sabiduria vital. M'arriba el teu article en un moment molt decisiu de la meva vida. Fins aviat i records a la familia.

        • 27 enero 2021

          Jordi Varela

          Gràcies Quim, intento compartir le meves comprensions sobre les experiències que la vida ens va oferint. Espero t'hagi pogut servir per a què hi trobis la teva pròpia experiència i et puguis descobrir. Una abraçada.

  2. 25 enero 2021

    JUAN ANTONIO ALONSO

    Me encanta este, artículo. Muy en línea con otros especialistas q indican q este es el camino a seguir. Felicidades!!! Queremos más!!! Para cuando una conferencia?

    • 26 enero 2021

      Jordi Varela

      Gracias Juan Antonio, se agradece la apreciación. Este post ha sido extraído de una charla que ofrecí luego de visionar el documental "Solo. Escalada a la vida". El tema a hablar era sobre el miedo. Debido a la aceptación que hubo pensé escribirlo para aquellos que no tuvieron oportunidad de asistir. Pero no será el último...

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