La Vida

Opinion

Jordi Varela

Documentary Storyteller

17 Dic
2009

Tras exhiguas incertidumbres destapadas, el vacío se apodera de mí. Aún consciente de los pensamientos expuestos, mi inconsciencia se evade y difumina en el aire. No puedo parar de oler, escuchar, palpar. Mis sentidos evocan en caida libre tras sucesivos despertares de consciencia. Por primera vez, o así tengo la sensación, domino mi ser, mi razón. O mas bien quedominarla, mantengo control sobre la mente que arraigaba mi vida. Aprendo a dejarme dominar por ella en plenitud de mi realidad presencial.

Y son algunas pequeñas luciérnagas que alteran la oscuridad de la noche como pinceladas de acuarela en trazos luminosos sobre el papel de mi vida.

No lo puedo controlar, o mejor aún, no quiero controlar mi evidencia emocional. Quiero dejarme atrapar, una y otra vez, por esas miradas de emoción. Fabricar un cuento real donde la ilusión permanezca en su estado mas perceptivo, donde las lágrimas limpien el desasosiego de lo incrédulo.
 Como podría prescindir de las caricias que me brinda la vida sin prescindir de ella? Acaso las mariposas se deslizan por el aire o es el aire que se desliza por ellas? Todo movimiento se transmite en mí, formando parte de esa magia natural. Y desprenderme de todo razonamiento preconcebido no hace, sino, que desatar aquellos lazos predecibles. Dar paso al instinto es abrir las puertas de nuestro autentico ser. No se puede sentir uno mas vivo que sintiendo las palpitaciones que guian nuestro transcurso vital. Y cuando el motor de todo este engranaje viene dado por lo intintivo, solo queda disfrutarlo y contemplarlo sin realizar ningún juicio que impida su desarrollo.

Friðland að Fjallabaki, Island

En cada suspiro que me ofrece, se deshace el entorno unificandose en partes carentes de forma. Todo es uno y esa sintonia la presencio de forma muy transcendental. Es aqui cuando ya nada importa, porque dejo de ser yo en mi condición más cognitiva. Yo soy ella y yo soy
yo, intengrándose en la armonía del Universo que nos rodea. Éste es el verdadero amor del que parece no entenderse. Aquel que no cubre las carencias afectivas de nuestra mente. Aquel que surge tras haber conocido la esencia de todas las cosas, aquel que no se puede tocar porque no ha sido creado para tal. Aquel que no esta dominado por el tiempo, pero que es eterno por sí mismo.
 Pierdes toda aquella realidad que tu mente trata de aferrar.

Te sientes libre con ella y, por eso, lloro de felicidad.

Os quiero a todos.

 

 

 

 

Recent Comments

Deja un comentario, no te cortes...!

Related Posts

15 octubre 2009

Carta de despedida

No quisiera volver a alimentar la identificación de mi propio sentido egotista, llenando de recuerdos y alabanzas este entrañable momento,…