Estate atento, niño!

Concienciousness through stories

Jordi Varela

Documentary Storyteller

06 May
2020

De alguna manera el cierre temporal de las escuelas, a causa de la pandemia del virus Covid-19, ha puesto en relieve el actual sistema educativo. No por su ausencia sino, sobretodo, porque el confinamiento ha dado lugar a un mayor conocimiento en la relación padres e hijos que ha permitido entender las necesidades de los niños en un futuro próximo.

La atención es intrínseca en la condición natural del niño.
Boy in Bandipur´s school in Nepal.

¿Qué sentido tiene toda esta llamada educación y qué es lo que implica? Es verdaderamente una pregunta muy importante, no sólo para los estudiantes sino también para los padres, para los maestros y para el resto de sociedad. ¿Por qué pasamos por el esfuerzo de recibir educación? ¿Es meramente con el fin de aprobar algunos exámenes y obtener un empleo? ¿O la educación tiene como función la de prepararnos, mientras somos jóvenes, para comprender el proceso total de la vida? Es necesario tener un trabajo y ganarse la propia subsistencia, ¿pero eso es todo? ¿Se nos educa solamente para eso? Pues si. Es la forma que tiene el sistema de perpetuarse a sí mismo. En la actualidad se reconoce un sistema educativo absoleto porque solo ha servido para mantener el status quo socio-económico, cultural y religioso del momento. Ahora es el Estado, con sus ministerios, a través de las escuelas, quien marca las pautas a seguir para formar a los hombres y mujeres del futuro. No se tiene en cuenta al sector técnico de profesores ni a las asociaciones de padres. Pero la culpa no es totalmente del Estado, éste simplemente es un instrumento de las élites para poder realizar la implantación educacional en aras de fabricar buenos consumidores que produzcan su beneficio deseado. Por eso, aparte de las familias, las instituciones educativas y religiosas, está la Gran Industria Cultural o industria de la conciencia. Seamos honestos, creemos que somos libres de pensar lo que se quiera, eso sí, con las ideas, las imágenes y los sonidos que los dueños de la industria cultural decidan insertan en tu cabeza. Más aún en tiempos donde existe una reducción en horas considerable para relacionarse con los hijos, las pantallas digitales hacen de substituto. Se calcula que el 21% de los adolescentes españoles entre 14 y 18 años tienen una adicción compulsiva a las redes sociales, segun el articulo publicado en El Mundo por Rebeca Yankee en el 2018. Adolescentes de 12 a 18 años dedican 9 horas al día repartidas en: 3 horas a las redes sociales, 2 y media a Whatsapp, 2 horas a Youtube, una hora a TV y otra a videojuegos, según Jonh E.Illescas en su libro “Educación Tóxica”. Se puede ver el panorama actual donde, según la lógica imperante capitalista, nuestros pequeños y adolescentes son una buena mercancia donde obtener beneficio. Algunos pedagogos y profesores celebran esta capacidad multitarea de los adolescentes de hoy. Pero lo cierto es que es un mito porque su capacidad de atención y concentración se ha visto reducida drásticamente y con ella su productividad en el estudio. Quizás algo tenga que ver las inundaciones de dopamina que inundan sus cerebros, que los hace adictos a esas pantallas.

Implantar educación es darles el libro de la vida de los niños sin darles oportunidad de que lo escriban ellos. Si les ofrecemos nuestras mismas pautas caeremos en los mismos errores y el mundo no cambiará.

El mundo está desgarrado por creencias en conflicto, por diferencias de clase o de casta, por nacionalidades separativas, por todas las formas de estupidez y crueldad -y éste es el mundo en que se los educa para que encajen en él. Se los estimula para que encajen en la estructura de esta sociedad desastrosa; sus padres desean que hagan eso, y también los niños desean encajar en esta estructura. Los padres y la sociedad desean que vivan seguros, y también los niños desean vivir sin riesgo alguno. Vivir así significa generalmente vivir en la imitación y, por tanto, en el temor. Necesitamos una revolución hacia un pensamiento integrado, el cual potencie todo lo que somos y lo abrace sin excluir nada. Solo así podremos avanzar hacia una civilización más humana que cuide el bien común y no solo de unos cuantos. Pero para cambiar el mundo hay que cambiar la educación y evitar la toxicidad consumible por el sistema. Es lo que hay.

Plantearse la educación desde la perspectiva del adulto es un error serio.
Boy in north of Lombok (Indonesia).

Es paradójico saber cómo, desde niños, se nos va adiestrando hacia el mundo mental y la acumulación de información para que luego, de mayores debamos transcender nuestra mente y poder salvaguardar nuestra salud mental. Nos pensamos que los niños son como nosotros pero en pequeño. Los vemos como un adulto pero inferior, minimizamos sus propias cualidades. En consecuencia, estamos educando de forma errónea. Realmente los niños se parecen muy poco a nosotros. Plantearse la educación desde la perspectiva del adulto es un error serio. La mayoría de los planteamientos educativos se basan para educar adultos, basada en la memoria, en la competencia, etc… Cierto es que transformar la educación en este sentido sería transformar a los profesores, padres, gobernantes y cambiar el sistema económico que impida su toxicidad, luego es una tarea imposible. Hay que cambiar de paradigma educativo. Porque este desconocimiento empieza en la escuela, donde los impulsos y la interioridad humana se estudian muy poco. Las reacciones emocionales son consideradas una cosa personal y no constituyen motivo de estudio, y así prospera un gran analfabetismo del funcionamiento interno de las personas, de cómo gestionar las emociones, los conflictos y el sentir interno.

Actualmente se construyen paradigmas educativos para 20 o 30 años después. Educamos en base a un futuro que está por llegar, por lo que existe una desactualización de los elementos prioritarios por lo que los niños perciben el mundo. Su sistema nervioso es diferente al nuestro. Y, sobretodo, ahora que se está creciendo con una sobreestimulación de información por la tecnología digital donde se aceleran procesos que no se pueden manejar en las escuelas y dan lugar, en su término extremo, al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

La atención en la educación es primordial. Pero no sabemos ni definirla, ni reconocerla ni podemos gestionarla. Cada vez se tienen más elementos educativos y se abren nuevos paradigmas que intentan suplir el absoleto actual modelo existente. Escuelas Waldorf, Montessori, Abiertas, libres y un sinfín de variedades, por desgracia accesible de forma minoritaria, se excluyen de algo esencial y que tendría que ser el punto de partida: el proceso de la atención.

“Que los niños reconozcan cómo son sus mentes, sus emociones, sus sentimientos, en definitiva, que conozcan qué es la Atención. O, lo que es lo mismo, entender y experimentar que cualquier contenido mental puede ser observable a la distancia.”

Sesha. Vedanta Advaita

Hoy no se gestiona la atención sino que se compra (con premios, cariños, abrazos, notas, privilegios, etc). Con ello los niños aprenden a comprar y a manipular. La atención es intrínseca en su naturaleza pero aceleramos su desaparición a medida que el sistema nervioso va madurando. Enseñar a estar atentos, aprovechar su condición natural de atención (no se ha desarrollado su memoria en su totalidad por lo que no se identifican con su pensamiento aún) para situarlo en el desarrollo de sus condiciones naturales. Y la obligatoriedad, el castigo, el esfuerzo, no son elementos para forjar la atención. Los padres y profesores exigimos a los niños que gestionen sus emociones pero ni siquiera ellos no pueden porque no han sido educados para ello. No saben.

Un niño que aprende a atender aprende a autogestionarse. Gracias a la atención florece la intuición y la fuerza creativa. Ese saber que está dentro del ser humano emerge cuando podemos sostenernos en plena atención sobre cualquier asunto. Sócrates utilizaba la técnica de la Mayéutica, basada en preguntar para mantener atentos a los oyentes, para que se sostengan en las ideas expuestas. Mantenía una linea conceptual sobre una idea donde hacía emerger, de forma creativa, un excelente flujo de aprendizaje. Educar no es implantar, es poder sacar algo que el ser humano ya posee pero que no tiene los elementos para poder lograrlo. No se produce la sabiduría propia de la Mayéurica, de poder gestionar el saber, un nuevo saber, porque la mayoría de las personas no tienen la capacidad de mantenerse contínuamente atentas.

Flujos de atención: Juego, Sorpresa, Asombro y Novedad.
Portrait child in North of Thailand.

Existe una manera de descongestionar la mente y prepararla para poder optar por un tipo de actividad mental para llegar a una actividad contínua. A partir de estos flujos de atención: Juego, Sorpresa, Asombro y Novedad. El aprendidaje es un acto de acción pura. Pero ¿podemos ver la vida como un juego?, ¿somos capaces de sorprendernos por lo que hacemos?, ¿podemos ver lo que enseñamos con novedad o asombro?. Sino sabemos, ¿cómo queremos que los niños estén atentos?

Rosselló (1998) señala que atención, motivación y emoción se encuentran relacionadas desde el punto de vista neurobiológico. El Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) que activa el mecanismo atencional, establece estrechas relaciones neuroanatómicas con el Hipotálamo, que es el centro motivacional por excelencia, y forma parte del cerebro de las emociones al estar integrada en el sistema límbico.

La evidencia investigativa lleva a seguir indagando al respecto, los últimos estudios de neuroimagen parecen concluir que la atención, la memoria de trabajo y la motivación son procesos interdependientes y que están relacionadas con la dopamina. La dopamina contribuye a explorar el entorno dándole un valor a cada estímulo.

Un ejemplo seria cuando fijamos la atención en algo atractivo, asi sea un vaso de agua, el solo hecho de la visión del objeto desencadena una serie de emociones que nos motivan a actuar. La percepción de un estimulo que implica algún tipo de gratificación dispara una mayor liberación de dopamina, lo que hace que la corteza prefrontal preste atención. La dopamina  señala a qué debemos prestar atención. La educación debería estar canalizada en proporcionar, físicamente a través de la dopamina, en potenciar estos flujos de atención, antes mencionados.

“Cuando incluyes en tu vida el concepto de la Atención y el concepto del Presente, puedes indagar en tu mundo interior, en tu mente, de tal manera que puedes llegar a aprender y a autogestionar muchos de los procesos vitales y mentales que hay en tu mundo.”

Sesha. Vedanta Advaita

Si enseñamos ésto, independientemente de enseñar otra cosa, si aprovechamos esas circunstancias en un niño, tendremos una herramienta fundamental más para poder educar. De esta manera son ellos quien estén construyendo una manera de ver el mundo diferente a lo que hemos hecho nosotros para así tener un futuro diferente. Ya hemos demostrado que somos incapaces. Puede que así, las generaciones venideras, puedan beneficiarse de un planeta a duras penas habitable, o se pueda rescatar a las mujeres y a su secular marginación material y simbólica, o de sus demás especies, con las que supuestamente compartimos la Tierra, y, en suma, de una buena parte de los países de Sur para evitar su contínuo expolio de recursos.


  • Mercè Traveset i Carles Parellada: Revolución del sistema educativo. Ed Octaedro (2017). Barcelona
  • Sesha (feb 2012). Educación. Recuperado de: link
  • Jonh E. Illescas: Educación Tóxica. Ed. El Viejo Topo (2019)
  • Bego Tortolero (2019). La atención como proceso activo del aprendizaje. Recuperado de: link
  • J. Krishnamurti: El propósito de la educación. Link descarga gratuita.



Recent Comments

  1. 7 mayo 2020

    Josep Pons

    Percibo que tus reflexiones, van encaminadas a juzgar los daños del sistema capitalista, a la que tu calificas de la Industria de la conciencia, de forma muy acertada.
    A pesar de todo tu relato, muy bien argumentado, nadie ha encontrado un sistema que procure y sobretodo que garantize que la atugestión educativa o la neutralidad de cualquier sistema sea un modelo de éxito o fracaso, más allá del existente.
    Felicidades por las reflexiones aportadas.

    • 12 mayo 2020

      Jordi Varela

      Hola Josep. No puede haber un sistema educativo con las herramientas del anterior, se caería en los mismos errores. Por eso la dificultad de educar, aunque sea de manera diferente, desde el mismo modelo resulta inviable. Se tendría que cambiar el pensamiento de los profesores, padres, políticos, etc... No se trata de eso, sino de tener una consciencia de lo que sucede para poder empezar desde un nuevo paradigma, una nueva manera de de ver las necesidades de un nuevo mundo.
      También, bien es cierto, que no se da la opción en nuestro país de iniciar procesos educativos alternativos. Sin ir más lejos el homeschooling/unschooling son ilegales. Y, claro está, no son permitidos porque eso sería romper con lo establecido. Cada vez más hay modelos educativos emergentes muy interesantes que abogan por un cambio pero que topan con la Primaria y su obligatoriedad. La educación es un derecho pero no existe la libre educación en la actualidad.
      Gracias por tu aportación, ha sido una oportunidad para poder reflejar el tema de la educación alternativa, sin duda materia de otro post...

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